El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas,i parte, “Reconociendo que, con arreglo a la Declaración Universal de Derechos Humanos, no puede realizarse el ideal del ser humano libre, liberado del temor y de la miseria, a menos que se creen condiciones que permitan a cada persona gozar de sus derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos”. Esto implica que los Derechos Humanos basan su existencia y validez, en la defensa y promoción de la dignidad de la persona humana.

En nuestra sociedad actual, hay dos realidades que queremos vincular y hacer interactuar, ambas parten del mismo enunciado anteriormenteexpuesto, la legitimidad de los Derechos Humanos. Estas situacionesson las Migraciones y los Consumidores. Migrantes, refugiados, desplazados, son personas, familias, que requieren tener condiciones adecuadas de subsistencia, necesitan consumir bienes y servicios para satisfacer sus necesidades, por tanto los migrantes son consumidores sujetos de derechos.

Partamos analizando los procesos migratorios o mejor dicho la movilidad humana. Esta es una realidad internacional, que haceparte de la historia de la humanidad, desde los comienzos de la civilización. Siempre ha existido la movilidad humana y de esa realidad nos tenemos que hacer cargo como país.

En los últimos años los migrantes en América Latina han tenido como principal destino el Cono Sur: Argentina, Colombia Chile y Brasil son los países que atraen a la mayoría de los migrantes en la región. Su origen, peruanos, ecuatorianos, cubanos, dominicanos, haitianos y en el último año, principalmente venezolanos y colombianos. Esto obviamente sin mencionar el éxodo que desde muchos años se produce entre países de América Central y el Caribe hacia México y Estados Unidos.

Según el INE y el DEM, al 31 de diciembre de 2020 se estima que residen habitualmente en Chile un total de 1.462.103 personas. Tenemos un crecimiento relativo acumulado de 12,4% de personas extranjeras residiendo en Chile.ii

La movilidad humana es la base del proceso de composición del ethos regional, debido al aporte permanente de las personas migrantes en al ámbito social, económico y especialmente de la cultura. Los derechos políticos y sociales de los migrantes, hacen parte igualmente de la estructuración de una sociedad diversa. Estamos hablando de personas, ciudadanos, migrantes que se ven impelidos a formar parte de una comunidad desconocida, muchas veces hostil, pero con la cual debe interactuar para sobrevivir.

Se supone que en una sociedad sensible y solidaria debiera darse una política de acogida e inserción de personas migrantes, que confirma un rechazo explícito a toda forma de xenofobia, racismo, aporofobia y exclusiones, reforzando el compromiso con la inclusión social, la participación ciudadana y la inserción en todos los ámbitos de la sociedad. Los paradigmas que deben regir cualquier política migratoria son: AcogerProteger, Promover e Integrar, como lo platea el Papa Francisco en la Encíclica Fratelli Tutti. iii

Pero la realidad no es así, vemos al extranjero, al otro, al distinto, como un peligro, una amenaza, nos vienen a quitar el trabajo, a ocupar nuestros hospitales, a competir por nuestras viviendas. Traen costumbres tan distintas, son bulliciosos, son delincuentes. Es la huella de la sospecha a lo desconocido, de rechazo a la otredad.

Si hablamos de Derechos Humanos es improbable no encontrar tópicos que sean concordantes entre los derechos de los migrantes y los derechos del consumidor.

Al igual que con los derechos de los migrantes, para difundir los derechos básicos de los consumidores, se requiere de la concienciación, exigir que esos derechos sean respetados y protegidos y tener la capacidad de impugnarpor los abusos del mercado que los socavan.

El 15 de marzo del año 1962 el presidente Kennedy, ante el Congreso de los Estados Unidos, enunció por vez primera en el mundo los derechos que asistían a los ciudadanos en su condición de consumidores. Aquel discurso es considerado el punto de partida de la protección de los derechos de los consumidores y usuarios.

Si pudiéramos resumir cuatro de los principales derechos básicos de los consumidores, estos serían: derecho a la protección de su salud o seguridad, derecho a la protección de sus intereses económicos y sociales, derecho a la información y a la educación en materia de consumo y derecho a la protección de sus derechos mediante procedimientos eficaces.

Si alguno de estos derechos se ve vulnerado se debería poder reclamar ante el proveedor del bien o servicio. Si este no atiende la queja se debería interponer una reclamación para tratar de reparar el daño sufrido acudiendo a algún organismo público, judicial o privado con autoridad para ello

Como ya lo hemos expresado, los consumidores – migrantes son personas sujetos de derechos, son actores sociales, económicos, culturales y políticos, en su condición de trabajadores tienen derecho a un mejor desarrollo y acceso a los beneficios de su actividad y a una inserción en el desarrollo del país, bajo el principio de la igualdad en el ejercicio y goce de los derechos como cualquier ciudadano del, el derecho al trabajo, a la seguridad social, a la salud, a la justicia, a la vivienda, a la educación, a la participación social y política, así como al goce y la creación cultural.

El respeto a los derechos de niñas, niños y adolescentes son una clave para medir la eficiencia y eficacia de las políticas sobre migraciones y el consumo responsable, asegurando el acceso al ejercicio pleno de los derechos humanos específicos de la infancia.

Otro tema fundamental que vincula ambos escenarios es el promover el fortalecimiento de la asociatividad de los migrantes y consumidores y su participación en las diversas instancias del Estado vinculadas al desarrollo social y cultural, promoviendo su vinculación con las organizaciones de la sociedad civil como una forma de impulsar las políticas de inserción e integración plenas.

La migración masiva plantea el reto de la coexistencia de diferentes modelos culturales en un mismo territorio. La migración es un tema de máximo interés que ha originado la incorporación de comportamientos específicos como son los hábitos alimentarios, costumbres, lenguaje, además de su impacto en los principales sectores económicos. Desde una perspectiva del mercado, la población migrante representa un segmento de consumo relevante. Se trata de una población nueva que en términos de consumo es activa por lo cual los proveedores deben saber escuchar para dar respuesta a sus demandas y abastecer sus necesidades.

La creciente diversidad cultural implica pensar en un nuevo mercado de bienes y servicios: la integración, que significa incorporar esta nueva masa de consumidores como potenciales nuevos clientes, con sus particulares necesidades, gustos y costumbres, un mercado más rico, variado y amplio. A través de los migrantes hemos conocido nuevos productos, nuevos ingredientes para la cocina, nuevos colores en la ropa y vestimenta, todo enfocado en la multiculturalidad. Y no solo en sectores y barrios determinados, sino para todala sociedad.

De todos los posibles enfoques que pudieran darse para analizar los fenómenos de la migración, es interesante ahondar y analizar los comportamientos de compra y consumo de los inmigrantes como un conjunto de segmentos de mercado con características bien diferenciadas que constituyen el segmento de población que más crece en cuantía y en significación económica, así como examinar qué factores hacen que los migrantes aceleren o difieren en el tiempo su integración social a través del consumo. Es un desafío que da para una investigación específica.

DIRECTRICES DE NACIONES UNIDAS PARA LA PROTECCIÓN AL CONSUMIDORiv

PACTO MUNDIAL DE MIGRACIONESv

Corresponde a los Estados Miembros formular, fortalecer o mantener una política enérgica de protección del consumidor, cada Estado Miembro debe establecer sus propias prioridades para la protección de los consumidores, según las circunstancias económicas, sociales y ambientales del país y las necesidades de su población y teniendo presentes los costos y los beneficios de las medidas que se propongan.

Las necesidades legítimas de los consumidores que las directrices procuran atender son las siguientes: a) El acceso de los consumidores a bienes y servicios esenciales; b) La protección de los consumidores en situación vulnerable y de desventaja; c) La protección de los consumidores frente a los riesgos para su salud y su seguridad; d) La promoción y protección de los intereses económicos de los consumidores; e) El acceso de los consumidores a una información adecuada que les permita hacer elecciones bien fundadas conforme a los deseos y necesidades de cada cual; f) La educación del consumidor, incluida la educación sobre las consecuencias ambientales, sociales y económicas que tienen sus elecciones; g) La disponibilidad para el consumidor de medios efectivos de solución de controversias y de compensación; h) La libertad de constituir grupos u otras organizaciones pertinentes de consumidores y la oportunidad para esas organizaciones de hacer oír sus opiniones en los procesos de adopción de decisiones que las afecten; i) La promoción de modalidades de consumo sostenible; j) Un grado de protección para los consumidores que recurran al comercio electrónico que no sea inferior al otorgado en otras formas de comercio; k) La protección de la privacidad del consumidor y la libre circulación de información a nivel mundial.

En esa perspectiva es que entendemos por consumo responsable una actitud por parte de las personas consumidoras y usuarias que implica hacer un consumo consciente y crítico, que se demuestra, tanto a la hora de comprar un producto o contratar un servicio de cualquier índole, empleando eficientemente los recursos de los que se dispone.

El consumo responsable se basa en dos máximas, que son consumir lo necesario y que lo que consumamos sea lo más sostenible y solidario posible. Esta actitud debe uno de los principios rectores de las políticas públicas.

El presente Pacto Mundial expresa nuestro compromiso colectivo de mejorar la cooperación sobre la migración internacional. La migración ha formado parte de la experiencia humana desde los albores de la historia, y reconocemos que genera prosperidad, innovación y desarrollo sostenible en nuestro mundo globalizado, y que estos efectos positivos pueden optimizarse mejorando la gobernanza de la migración. En el mundo actual, la mayoría de los migrantes viajan, viven y trabajan de manera segura, ordenada y regular. Sin embargo, no cabe duda de que la migración tiene efectos muy distintos y a veces imprevisibles en nuestros países y comunidades y en los migrantes y sus familias.

Objetivos para la migración segura, ordenada y regular 1. Recopilar y utilizar datos exactos y desglosados para formular políticas con base empírica 2. Minimizar los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar su país de origen 3. Proporcionar información exacta y oportuna en todas las etapas de la migración 4. Velar por que todos los migrantes tengan pruebas de su identidad jurídica y documentación adecuada 5. Aumentar la disponibilidad y flexibilidad de las vías de migración regular 6. Facilitar la contratación equitativa y ética y salvaguardar las condiciones que garantizan el trabajo decente 7. Abordar y reducir las vulnerabilidades en la migración 8. Salvar vidas y emprender iniciativas internacionales coordinadas sobre los migrantes desaparecidos 9. Reforzar la respuesta transnacional al tráfico ilícito de migrantes 10. Prevenir, combatir y erradicar la trata de personas en el contexto de la migración internacional 11. Gestionar las fronteras de manera integrada, segura y coordinada 12. Aumentar la certidumbre y previsibilidad de los procedimientos migratorios para la adecuada verificación de antecedentes, evaluación y derivación 13. Utilizar la detención de migrantes solo como último recurso y buscar otras alternativas 14. Mejorar la protección, asistencia y cooperación consulares a lo largo de todo el ciclo migratorio 15. Proporcionar a los migrantes acceso a servicios básicos 16. Empoderar a los migrantes y las sociedades para lograr la plena inclusión y la cohesión social 17. Eliminar todas las formas de discriminación y promover un discurso público con base empírica para modificar las percepciones de la migración 18. Invertir en el desarrollo de aptitudes y facilitar el reconocimiento mutuo de aptitudes, cualificaciones y competencias 19. Crear las condiciones necesarias para que los migrantes y las diásporas puedan contribuir plenamente al desarrollo sostenible en todos los países 20. Promover transferencias de remesas más rápidas, seguras y económicas y fomentar la inclusión financiera de los migrantes 21. Colaborar para facilitar el regreso y la readmisión en condiciones de seguridad y dignidad, así como la reintegración sostenible 22. Establecer mecanismos para la portabilidad de la seguridad social y las prestaciones adquiridas 23. Fortalecer la cooperación internacional y las alianzas mundiales para la migración segura, ordenada y regular

Ronald Wilson

Secretario Técnico de las Mesas Temáticas con la sociedad civil del Senado de Chile

Consultor de la Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable.

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