La existencia del Comercio Justo casi no aparece en las páginas de los periódicos, ni es un tema tratado de manera habitual por las diferentes emisoras de radio y cadenas de televisión. No podemos decir que sea un tema maltratado por los medios de comunicación, pero la verdad es que es un tema bastante olvidado y nada promocionado.

La Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) explica en su sitio Web: https://comerciojusto.org, que la definición del Comercio Justo consensuada internacionalmente es que “El Comercio Justo es un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores/as y trabajadores/as desfavorecidos, especialmente en el Sur”, según la Organización Mundial del Comercio Justo, WFTO”.

Para los defensores del comercio justo, esta actividad internacional respeta los derechos humanos, laborales y sociales, desarrolla prácticas justas en las relaciones comerciales y contribuye decididamente a la protección del medio ambiente, a través de técnicas productivas ecológicas, aunque estos importantes aspectos beneficiosos para la humanidad, no solo no interesan a las grandes multinacionales, sino que por el contrario en la práctica diaria los combaten.

La misma Coordinada Estatal informa en su página Web, de los principios internacionales que inspiran el Comercio Justo, que se basan en el respeto a los derechos humanos, laborales y sociales: salarios dignos, condiciones laborales adecuadas y seguras, lucha contra la explotación infantil e igualdad de género; en las prácticas justas: relaciones comerciales estables, libertad sindical, democracia en la toma de decisiones; y en protección del medioambiente, a través de técnicas de producción

Crear oportunidades para organizaciones productoras marginadas

Uno de los objetivos esenciales de la organización es la reducción de la pobreza a través del comercio. La organización apoya a los productores, productoras,  trabajadores y trabajadoras en situación de marginación económica, tanto si están agrupados en asociaciones, cooperativas o empresas, como si están empleados en empresas familiares comprometidas con el Comercio Justo, o son personal autónomo, informal o de trabajo a domicilio. Su objetivo es permitirles pasar de la inseguridad de los ingresos y la pobreza al empoderamiento social y económico. La organización cuenta con un plan de acción para llevarlo a cabo.

Transparencia y responsabilidad

La organización es transparente en su gestión y relaciones comerciales. Rinde cuentas a todas las partes interesadas y respeta la sensibilidad y confidencialidad de la información comercial. La organización establece vías apropiadas y participativas para involucrar a sus miembros, productores y productoras y al personal contratado en los procesos de toma de decisiones. Garantiza que se proporcione información relevante a todos sus socios comerciales. Los canales de comunicación son adecuados y están abiertos a  todos los eslabones de la cadena de suministro.

Prácticas comerciales justas

La organización comercializa buscando el bienestar social, económico y medioambiental de las personas productoras y trabajadoras económicamente marginadas y no maximiza los beneficios a su costa.

La organización es responsable y profesional en el cumplimiento de sus compromisos en tiempo y forma. Los proveedores de productos de Comercio Justo respetan los contratos y entregan los productos a tiempo y con la calidad y especificaciones acordadas.

Las entidades compradoras de Comercio Justo, reconociendo las desventajas financieras a las que se enfrentan las organizaciones productoras y proveedoras, garantizan que los pedidos sean pagados en el momento de la recepción de la documentación o según lo establecido de mutuo acuerdo. Para la artesanía y otros productos no alimenticios, si así se solicita, se realizará un prepago sin intereses de al menos el 50%.

Pago justo

Un pago justo es aquel que ha sido negociado y acordado mutuamente por todas las partes a través del diálogo y la participación continuos, que proporciona una remuneración justa a los productores y productoras, y que puede ser sostenido por el mercado, teniendo en cuenta el principio de igualdad de remuneración por igual trabajo de mujeres y hombres. El objetivo es el pago del salario mínimo vital establecido localmente. El pago justo se compone de precios justos, salarios justos y salarios dignos locales.

Un precio justo se negocia libremente a través del diálogo entre la entidad compradora y la vendedora y se basa en el establecimiento de precios de manera transparente. Incluye un salario justo y un beneficio justo. Los precios justos implican un reparto equitativo del precio final entre todos los actores de la cadena de suministro.

Garantizar la ausencia de trabajo infantil y de trabajo forzoso

La organización se adhiere a la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y a la legislación nacional y local sobre el empleo de menores. Las organizaciones que compran a organizaciones productoras o empresas de Comercio Justo se aseguran de que éstas cumplen con la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y la legislación nacional y local sobre el empleo de menores. Cualquier participación de menores en la producción de Comercio Justo (incluyendo el aprendizaje de un arte o artesanía tradicional) es siempre comunicada y supervisada y no afecta negativamente al bienestar, la seguridad, las obligaciones educativas y la necesidad de juego de los niños y niñas.

Garantizar buenas condiciones de trabajo

La organización proporciona un entorno de trabajo seguro y saludable para las personas trabajadoras y productoras. Cumple, como mínimo, las leyes nacionales y locales y los convenios de la OIT sobre salud y seguridad.

Los horarios y condiciones de trabajo del personal contratado y/productores/as  (también de quienes trabajan a domicilio) cumplen con las condiciones establecidas por la legislación nacional, local y los convenios de la OIT.

Las organizaciones de Comercio Justo conocen las condiciones de salud y seguridad de los grupos productores a los que compran de forma continua, trabajan en la concienciación sobre aspectos de salud y seguridad, y en la mejora de las prácticas de salud y seguridad de los grupos productores.

Favorecer el desarrollo de capacidades

La organización busca mejorar el desarrollo de las personas productoras y trabajadoras que se encuentran en una situación de marginación económica, a través del Comercio Justo.

La organización favorece el desarrollo de las habilidades y capacidades de su personal contratado y de las entidades productoras. Las organizaciones que trabajan directamente con los grupos productores desarrollan actividades específicas para ayudarlos a mejorar sus habilidades de gestión, su capacidad de producción y de acceso a los mercados local, regional, internacional, de Comercio Justo y/o convencional, según corresponda.

Promoción del Comercio Justo

La organización fomenta la concienciación sobre los objetivos del Comercio Justo y la necesidad de una mayor justicia en el comercio mundial. Defiende los objetivos y prácticas del Comercio Justo en su ámbito de actuación. La organización proporciona a sus entidades compradoras, clientes y otras partes interesadas información sobre sí misma, los productos que comercializa, los grupos productores y las personas que elaboran o cultivan los productos. La organización utiliza siempre técnicas de publicidad y marketing honestas.

Acción climática y protección del medio ambiente

El cuidado del medioambiente es una parte esencial del Comercio Justo. Esto incluye el abastecimiento y la producción sostenible, la minimización de los residuos, el embalaje y el transporte y, como aspecto más destacado, la ayuda a las personas para hacer frente a la crisis climática.

La crisis climática es un fenómeno global. Pero el llamado “Sur Global”, es decir, los países menos desarrollados, con economías débiles y población en situación de pobreza está mucho más afectados por las consecuencias de la crisis climática que el “Norte Global” y tienen menos recursos para desarrollar programas de mitigación. También es importante considerar que el aumento de la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero afectan a todas las partes del mundo, independientemente de donde se originen.

Paco Sánchez Legrán

Presidente de la Fundación FACUA

 

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