Hoy hace once años que me hice socio de pleno derecho de FACUA-Consumidores en Acción. Supongo que, como muchos compañeros, llegué por un problema concreto: en mi caso, el dieselgate de Volkswagen.

Aquello me llevó a querer defender, de alguna manera, a quienes se enfrentan a las problemáticas que existen en un país que, después de salir de una cruel e infame dictadura, perdió el sentido de la reivindicación y la protesta. Reclamar a comercios y empresas que trabajan de cara al público se volvió algo raro, casi impensable. Estaban acostumbradas a que nadie, y digo nadie, se atreviera a tener la más mínima idea de protestar por la deriva de los bienes que necesitamos para vivir.

Pues bien, al año de hacerme socio de pleno derecho, y después de estar a disposición del Delegado de FACUA en Asturias y una Delegada posterior (ya no ocupan sus respectivos cargos en la asociación), aparecieron dos personas de las que no había oído hablar: una mujer y un hombre, una técnico y un abogado. A ellos les tengo mucho aprecio, y no lo digo por quedar bien: ahora son fundamentales en la marcha de FACUA Asturias.

Estos dos miembros de la junta directiva de FACUA me propusieron, a mí, un simple socio de pleno derecho, formar una Asociación en Asturias, La Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción de Asturias-FACUA Asturias.

Bajo mi punto de vista, fue un poco atrevido. Más bien mucho. Que yo pudiera dar a ver y conocer algo de lo que nunca se me había pasado por la cabeza, ni entendía su funcionamiento… Pero suelo implicarme bastante cuando formo parte de una plataforma, ya sea sindical, política, de vecinos o, en este caso, de consumo. Y así lo hice constar.

Todo fueron facilidades.

Cuando empiezas a ver el sentido de las quejas, las consultas y los problemas en general, empiezas a tomar conciencia de la cantidad de ayuda que necesitamos los consumidores. Y te implicas más todavía. Que si quieres saber más, evidente. Que si quieres ayudar más, también. Pero el tiempo…

Conmigo empezaron los compañeros de Asturias Jesús Gómez y María Elena. No creáis que esta labor la llevé a cabo yo solo; lo que pasa es que ellos trabajan y yo estoy jubilado de la mina La Camocha, en Gijón. Es una labor de equipo, y yo cuento con buena gente en FACUA Asturias.

Después de mil peripecias, y contando con gente como Luis Fernández, ¡qué grande! que fue secretario general de FACUA Asturias sustituyendo a Alberto Rubio, entre todos, y algunos que llegaron después, lo conseguimos. Ahora somos la asociación de FACUA Asturias, con entidad propia. ¡Quién lo hubiera dicho! FACUA tiene una asociación de consumidores en Asturias.

Al fin y a la postre, todo este argumentario explicativo no tenía otra idea que dar las gracias a María José Jiménez y a Miguel Ángel Serrano, abanderados, según mi humilde opinión, y hacedores de FACUA Asturias.

Gracias de corazón.

No todo sale como uno quiere. Pero si uno puede, no se puede pedir más.

 

Juan Carlos Sánchez

Presidente de FACUA Asturias